4Feb2023

El resentimiento en la narrativa de las personas

Por: Norberto Peña Quintero  |   20 Dic, 2022 - 11:55 am

En los últimos tiempos la narrativa social ha ido cambiando de tal manera que es posible identificar a los miembros de las distintas generaciones o épocas con tan solo escucharlos hablar. Como ejemplo veamos lo siguiente, recientemente un conocido humorista anuncia en la publicidad de su espectáculo una frase “ayúdenme que tengo que pagar la cuota del carro”. Ahora bien, en nuestro país la situación económica hace más de 10 años que elimino esa forma de comprar vehículos fiao o por cuotas, ahora es en dólares y de contado. Así, los detalles abundan en los actos lingüísticos que denotan también el estado emocional del hablante. En los tiempos post pandémicos los estudiosos han encontrado un aumento de resentimiento en el hablar cotidiano de las personas, teniendo su máxima expresión cuando se trata de escuchar a los pseudos líderes políticos.

Comencemos por establecer que es el resentimiento la Real Academia de la Lengua Española (RAE) fuente del saber de nuestro idioma lo define como: “Tener sentimiento, pesar o enojo por algo” veamos por su parte Wikipedia la enciclopedia del saber, establece que el “El resentimiento, reconcomio o rencor es una desazón, desabrimiento o queja que queda de un dicho o acción ofensiva que puede perdurar largo tiempo y reaparecer cuando se recuerda dicha ofensa. El tipo de sensación que causa puede ir de una ligera molestia temporal a un profundo malestar que puede dificultar o imposibilitar las relaciones con el ofensor”. Lo interesante de esta conceptualización es que aparece la temporalidad del enojo, es decir, que permanece alojado en la mente de la persona, pudiendo aflorar cada vez que se reviven las causas del enojo.

¿Qué sucede cuando este enojo o resentimiento se convierte en arma política? Entramos aquí en lo que se conoce como resentimiento social. Los discurso basados en el populismo, tanto de la extrema izquierda como la extrema derecha, no hacen más que avivar las brasa del enojo colectivo para que las personas, los votantes potenciales expresen sus odios y enojos contra uno o varios “culpables “De su situación personal. Los medios de comunicación y las famosas redes sociales son fuente constante de mensajes con gran contenido de resentimiento social. Al parecer es lo que vende. Un buen ejemplo el sucedido con Luis Enrique director técnico de España, minutos antes de la eliminación de su equipo era un héroe para la afición de la roja, una vez que perdieron el partido le cayeron las 7 plagas de Egipto, y en apenas unas hora fue destituido de su cargo, igual le paso hasta ahora a otros 7 directores técnicos. La afición y la federación de fútbol Española buscaban un culpable. Se había impuesto la narrativa del resentimiento social.

El prestigioso investigador y experto en comunicación política el Español Antoni Gutiérez-Rubí señala que:

El pasado define, marca y condiciona. Y el presente, a golpe de crisis, frustración y desesperanza, alberga niveles crecientes de rencor limitante que contaminan el porvenir. El resentimiento es fruto de un daño moral, de una ofensa imperdonable, que se instala en lo más profundo. Y eso es difícil de olvidar y alimenta una desazón larvada que no se consuela con el tiempo, ni con el perdón. Un daño que necesita resarcimiento y castigo, y que encuentra en la venganza el calmante que la justicia puede no ofrecer. Diario la Vanguardia, España 16 dicembre2022 – Fuente

Esa búsqueda de venganza social va alejando al hombre ciudadano, al ser social por excelencia, y lo va convirtiendo poco a poco en un ser amargado, quejico y pesimista. Su narrativa comienza a llenarse de críticas férreas contra todo aquello que representa una posibilidad de cambio, para un resentido social a pesar de que la situación actual en la cual vive no le satisfaga sus necesidades o expectativas, más se opone a las nuevas ideas, a las nuevas posibilidades. Para un resentido social, todo lo que huela a esperanza, todo que muestre una visión de un futuro mejor le suena a tormenta.

Los populistas en su afán de conseguir aplausos y adeptos rápidamente utilizan narrativas cargadas de resentimiento social. Si no te graduaste en la universidad el culpable fue la cuarta o la quinta, si el dólar sube es una conspiración mundial, si no están con las primarias serás el culpable de que el país se hunda, si los semáforos no sirven es producto de los cuarenta años. Hoy tuve el almuerzo de navidad de la empresa, una hallaca chiquitica y un pedacito de pan, se cogieron los reales, etc. El resentimiento es un proceso emocional que se inicia en la persona, pero que luego se convierte en colectivo. Por lo tanto, usted debe estar atento a esa micro expresiones de resentimiento que expresamos diariamente, para que evite expansión.

Antoni Guierez-rubi es un experto en campañas electorales con amplia experiencia en Latino América en cuanto a este tema del resentimiento social dice:

“El resentimiento político —o la dimensión colectiva de esta emoción negativa— es muy peligroso en la vida democrática. Las personas que se han sentido humilladas desean revanchas, no acuerdos”.

La necesidad de pensar y construir un mejor futuro para la sociedad, para el país, y hasta para su empresa empieza por disminuir los niveles de resentimiento social de quiénes tienen la responsabilidad de dirigirlas. No se preste usted para seguir o apoyar a personas que tengan una excesiva carga de resentimiento social en su narrativa.

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