Lea en este trabajo la historia de uno de los grupos criminales más fuertes del país

Por: Ernestina Herrera  |   25 Abr, 2021 - 12:34 pm

Toman el Club de la Metropolitana en medio de toda una ciudad sorprendida, que ya no les extraña nada que puedan hacer.

Se trata de la banda de la Cota 905, la de El Coqui, que paraliza cada vez que le da la gana el suroeste de Caracas, cierra la principal autopista de la ciudad, toma las adyacencias de importantes dependencias militares y policiales, dispara armas de alto calibre contra vehículos blindados de la PNB, se apodera del club social de la policía, roba la moto de un médico desvalido y luego se la devuelve en un gesto de aparente bondad, con la supuesta instrucción de difundir el acto reivindicativo en redes sociales.

Estos hechos muestran cómo esta megabanda de “El Coqui” ha logrado fortalecer su gobernanza criminal en el último año

Ataque a funcionarios del CICPC

Un nuevo episodio este jueves 22 de abril estremeció otra vez con videos que mostraban a funcionarios policiales desvalidos y aterrorizados, mientras una lluvia de balas de fusil caía sobre sus vehículos oficiales. Supuestos miembros de los grupos criminales que operan en la Cota 905 y El Cementerio (parroquias El Paraíso y El Cementerio) atacaron a comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) que circulaban por la autopista Norte-Sur, que conecta con tres importantes autopistas de la ciudad:  Francisco Fajardo, Valle-Coche y Caracas-La Guaira.

El tiroteo registrado esta semana es el quinto de gran magnitud protagonizado por la megabanda en Caracas en lo que va de 2021 y el séptimo desde 2020. El 30 de marzo se apoderaron de las instalaciones del Club El Pinar, antiguo Club de la Policía Metropolitana y el 19 marzo bajaron de los barrios de la Cota 905, El Cementerio y El Valle; y se apostaron las calles de las parroquias El Paraíso, Santa Rosalía y El Cementerio, a solo 4,5 kilómetros del Palacio de Miraflores, sede del Gobierno Nacional. Impidieron la circulación de vehículos y peatones, y mantuvieron en vilo a los habitantes de Caracas durante horas.

El grupo delincuencial pretendía robar baterías antiaéreas del Comando de la Guardia Nacional Bolivariana, si los jefes de la megabanda ejecutaron a cuatro de sus miembros en represalia por haber actuado “de su cuenta” (hecho del cual no hay reportes oficiales, ni registro de ingreso en la morgue de Bello Monte) o si pretendían “humillar” los funcionarios de la policía judicial en la emboscada del pasado jueves (la mayoría tienen formación y trayectoria), su manejo de las redes pretende volver a El Coqui como un nuevo Robín Hood

Carlos Luis Revete, alias “El Coqui”

A pesar de tener cargos en contra desde 2013, por crímenes como robo, homicidio y narcotráfico, Revete goza de gran impunidad. El pacto de no agresión al que llegó con las autoridades venezolanas demuestra la abdicación casi total del Estado en los barrios marginados controlados por las megabandas

Revete nació en 1978 y creció en los barrios populares de Caracas. Poco se sabe de su vida hasta 2013, cuando fue acusado del asesinato de Greiber Danilo Alonso Lucas en el sector Los Alpes de Cota 905. Se cree que en ese entonces, Revete pertenecía a una pandilla callejera conocida como “Los Chiches” y que mató a Alonso Lucas como respuesta a una foto que apareció en las redes sociales de este último, en la que posaba con un enemigo de la pandilla.

Cota 905 es uno de los sectores más violentos de Caracas y en él existen múltiples pandillas urbanas. Durante años, el sector ha sido objeto de violencia y arbitrariedades por parte de la policía, lo que ha dado origen a una profunda antipatía de los habitantes del sector hacia los organismos de seguridad. En este contexto, las pandillas ganaron poder social como autoridades de facto en la comunidad.

Revete ganó importancia como lugarteniente del líder de la banda, Jesús Alberto Ramos Caldero, alias “El Chavo”, quien en 2014 se propuso unir a las pandillas de Caracas contra la policía. Esta iniciativa contribuyó al surgimiento de una nueva estructura criminal en Venezuela: las “megabandas”, cada una de las cuales está compuesta por más de 50 miembros, son más organizadas y están mejor armadas que las pandillas callejeras tradicionales e imitan la estructura jerárquica de las pandillas carcelarias de Venezuela. Cuando Ramos fue asesinado por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en enero de 2015, Revete asumió el liderazgo de su nueva megabanda en Cota 905. Revete continuó el proyecto de unificación de Ramos, y algunas fuentes le atribuyen la unión de las bandas de Cota 905: El Cementerio y El Valle.

En enero de 2015, Cota 905 fue incluida en el programa de “Zonas de Paz” del gobierno de Maduro, mediante el cual las autoridades cedieron el control territorial a las organizaciones criminales, a cambio de que estas redujeran la violencia. Esta tregua se rompió en julio del mismo año con el inicio de la Operación Liberación del Pueblo (OLP), propuesta por Maduro, la cual consistió en una fuerte represión que marcó el regreso de la violencia policial y de las violaciones a los derechos humanos que se habían dado en el pasado. La primera incursión de la OLP en Cota 905 dejó como resultado 15 muertos, solo seis de las cuales tenían antecedentes criminales. Revete no se contaba entre ellos, pues se había refugiado en una prisión pocas horas antes de la redada. Continuó evadiendo su captura durante toda la operación, lo que alimentó la sospecha de que el verdadero objetivo de esta eran los rivales de Revete.

En agosto de 2017, la entonces presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (y actual Vicepresidenta del país), Delcy Rodríguez, visitó Cota 905. Se dice que los habitantes del sector les solicitaron a los funcionarios que restablecieran el programa de Zonas de Paz y prohibieran la entrada de la policía al barrio. Sin embargo, fuentes de InSight Crime revelaron que la delegación también se reunió con Revete durante la visita, y se cree que llegaron a un pacto con el líder criminal. Después de eso, se reactivó el programa de Zonas de Paz en el sector y se retiraron las fuerzas de seguridad.

El abandono estatal de que fue objeto Cota 905 convirtió al sector en un enclave criminal, donde las megabandas se movían con total libertad. Aunque la “paz mafiosa” entre las pandillas y las fuerzas de seguridad quizá redujo la violencia, también les permitió a bandas como la de Revete acumular armamento pesado y consolidar sus economías criminales. Hacia 2016, se estimaba que la banda de Revete tenía entre 70 y 120 miembros, quienes usaban a Cota 905 como base de operaciones para la extorsión, el secuestro y el robo de vehículos. Aunque incluyendo a las pandillas aliadas, puede contar hasta con 180 hombres.

Dentro de la Zona de Paz de Cota 905, Revete goza de una impunidad casi total, lo que quedó demostrado de manera abrumadora con un video que ha circulado en las redes sociales, en el que se lo ve participando abiertamente en una fiesta del barrio. Lo más alarmante es que dicho programa parece estar permitiendo que las megabandas alcancen niveles de integración y organización cada vez mayores. Los informes de seguridad indican que, a mediados de 2019, Revete se encontraba trabajando con su compañero de pandilla, Carlos Alfredo Calderón Martínez, alias “El Vampi”, en la dirección de una megabanda de unos 180 miembros, cuyo imperio criminal se extiende más allá de Caracas. A lo largo de 2019 ha habido nuevas señales de que El Coqui se siente a salvo de cualquier daño. En junio de 2019, el criminal estuvo presente en el pomposo funeral, en honor de uno de los miembros de su pandilla, cuya ceremonia fue presidida por Alex de Castro, reconocido  salsero puertorriqueño y pastor.

En julio, miembros de la banda de El Coqui atacaron a agentes de la CICPC en Cota 905. Poco después se les ordenó a los agentes que salieran de la zona, una situación que se ha hecho común cuando se afecta a la banda de El Coqui. Básicamente, la policía tiene prohibido ingresar a las áreas controladas por la banda.

A finales de diciembre de 2020 y comienzos de enero de 2021 miembros de la banda que lidera Revete tomaron sectores de la barriada La Vega, una zona popular de Caracas, que, aunque queda muy cerca de la Cota 905, no había sido ocupada por el grupo criminal.

La acción de la banda generó que el 6 de enero funcionarios policiales del régimen de Maduro, principalmente de las FAES, incursionaran a la barriada en búsqueda de los aliados de Revete. El operativo se extendió hasta el sábado 9 de enero y dejó, extraoficialmente, 23 personas fallecidas. Defensores de los derechos humanos denunciaron el suceso como la matanza policial con más número de víctimas que se ha desarrollado en el país.

Aunque gran parte de las víctimas no fueron identificadas por sus familiares, InSight Crime logró confirmar que “El Coqui” no fue uno de los asesinados.

La banda de El Coqui ha mantenido enfrentamientos casi semanales hasta abril 2021 con bandas rivales y con las fuerzas de seguridad en zonas aledañas a Cota 905. Esas confrontaciones, además de la presencia de varios miembros de la banda en Valles del Tuy, revelan que El Coqui parece seguir adelante con sus planes de expansión.

Actividades criminales

Revete es buscado por numerosos cargos, como robo, homicidio y tráfico de estupefacientes. Su banda controla las actividades criminales en todo el sector de Cota 905, principalmente el tráfico de drogas y el robo de vehículos, aunque también está involucrada en esquemas de secuestro y extorsión.

Se sabe que la banda ha asesinado violentamente a sus oponentes criminales, como lo atestigua la masacre de siete miembros de una banda rival en febrero de 2019.

Fuentes de la policía consultadas por InSight Crime, declararon bajo condición de anonimato, que Revete utiliza como refugio otras Zonas de Paz en Los Valles del Tuy, en el estado de Miranda.

Geografía

Cota 905, el territorio de Revete, es un populoso sector en las laderas al suroeste de Caracas. Forma parte de un bastión de las pandillas, que incluye los sectores de El Cementerio y El Valle. Las alianzas de Revete con otras pandillas del sector indican que ejerce control sobre gran parte de esta área. Se cree que actualmente coopera con Carlos Alfredo Calderón Martínez, alias “El Vampi”, y Garbis Ochoa Ruiz, alias “El Garbis”, lo que le concede a esta federación criminal el control de un territorio de aproximadamente 20 kilómetros cuadrados en el suroeste de Caracas.

Aliados y enemigos

A pesar de ser uno de los criminales más buscados de Venezuela se ha mostrado dispuesto a defender violentamente este pacto cuando sea necesario. En febrero de 2019, su banda asesinó a siete miembros de un grupo más pequeño liderado por Elvis Eduardo Castro Troya, alias “El Culón”. Se cree que dicha masacre fue una represalia por el asesinato de dos soldados por parte de la banda de Castro Troya, que incumplió los términos de la “paz mafiosa” entre las bandas del oeste de Caracas y el Estado venezolano.

Revete está además dispuesto a trabajar con otros líderes de pandillas para expandir su imperio criminal. Los informes de inteligencia del gobierno en 2019 indican que ha realizado una alianza con Carlos Alfredo Calderón Martínez, alias “El Vampi”, y Garbis Ochoa Ruiz, alias “El Garbis”, para formar una pandilla aún más grande de cerca de 180 miembros.

La constante estrategia de Revete de evadir la captura a la vez que expande continuamente las actividades criminales de su banda demuestra su capacidad para explotar las contradictorias iniciativas de la administración gubernamental para sus propósitos. Ha demostrado ser bastante hábil para llegar a acuerdos tanto con las autoridades como con las bandas rivales, con el fin de consolidar el control territorial y garantizar su impunidad. Desde 2017, la retirada de la policía de Cota 905 le ha permitido a Revete acumular un arsenal de armas de grueso calibre, que se estima en alrededor de 200 granadas, 15 fusiles AR-15 y 150 armas de fuego más pequeñas. De esta manera, su banda tiene casi el mismo poder de fuego de las fuerzas de seguridad.

Mediante alianzas estratégicas con otros líderes pandilleros, Revete parece estar dispuesto a expandir aún más su imperio criminal. Revete está vinculado con operaciones mineras ilegales, presuntamente controladas por Calderón Martínez en los estados de Carabobo y Bolívar, lo que indica que esta megabanda de Caracas podría incluso extender su influencia a otras zonas de Venezuela. El Coqui también goza de protección por la simpatía y lealtad generalizada entre los habitantes de Cota 905, quienes lo consideran un benefactor.

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