Adrián José Arriojas: con Dios todo es posible

El venidero sábado 14 de marzo la Diócesis de Maturín se vestirá de fiesta y júbilo cuando por imposición de manos y la oración consecratoria de Monseñor Enrique Pérez Lavado, Obispo de la Diócesis; sean ordenados dos nuevos sacerdotes, uno de ellos será Adrián José Arriojas Chirgüita, de 31 años.
Si algo tiene claro el próximo sacerdote es que, con Dios todo es posible; razón por la cual busca llevar el mensaje que no hay que perder la fe en Dios, debido a que "Él siempre provee y puede más que nosotros".

El hoy diácono, es un joven/adulto que ve con claridad lo que desea alcanzar, donde sus proyectos están unidos al querer de Dios, conforme a la opción fundamental por la que ha optado: el orden ministerial.
Arriojas, oriundo de la población de Cantaura y quien tiene particular conexión con la naturaleza, es el segundo hijo de la pareja conformada por Julio César Arriojas Natera (+) y la señora Leonor Teresa Chirgüita Marcano.

En el año 2005 vivió el encuentro directo con Cristo al tomar la Primera Comunión y fue en el 2009 cuando recibió el sacramento de la Confirmación. Tras un periodo de ausencia de la iglesia, retomó en 2013 para participar en las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Candelaria, en su natal Cantaura.
El futuro pastor diocesano relata que no descubrió su vocación en un momento particular, "no puedo fijar un acontecimiento claro, solo puedo decir que Dios sin darnos cuenta va escribiendo, llamando y eligiendo en los acontecimientos diarios de nuestra existencia".

Antes de ser sacerdote, Adrián estudió Contaduría Pública hasta el sexto semestre, "no culminé porque no me sentí pleno estudiándola y fue el tiempo en que Dios pronunció mi nombre y me llamó para que estuviera con Él.
"Dios va hablando en los acontecimientos de la vida, aunque uno no se dé cuenta. Muchas veces por el bullicio externo ponemos la mirada y el oído en otras cosas y Dios siempre está; debemos estar vigilantes y atentos, Dios no hace ruido sino silencio, pero no de usencia sino de presencia", destaca.

Relata que el apoyo familiar se ha convertido en uno de los pilares fundamentales en este caminar y aunque al principio costó que lo entendieran un poco, terminaron convenciéndose de la llamada que Dios le estaba realizando. "Hoy en día son mi principal apoyo, y en la unidad que como familia profesamos, me han acompañado en cada paso".
A su criterio, el sacerdote "es un hombre cristiano, llamado y elegido por Dios de entre los hombres para una misión en específico, ser puente entre Dios y los hombres. Un hombre indigno, al cual Dios dignifica y capacita para una misión".

Asegura que, aunque el sacerdote preside todos los carismas sin poseerlos, pudiera tener más cariño sin perjudicar a los otros, por los Cursillos de Cristiandad.
El hoy animador de la parroquia San José en la población de Aguasay, asegura sentirse contento de estar en esa tierra sirviendo, "siempre he tenido una devoción bonita a San José, por su vida silenciosa pero entregada, donde tuvo la custodia en sus manos del hijo de Dios y no buscó protagonismo".

El rito de consagración de Arrojas, se efectuará en la Catedral Nuestra Señora del Carmen de Maturín, celebración que reunirá a miles de católicos para presenciar como dos hijos de Dios se suman al clero de la iglesia que peregrina en Monagas.

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