¡Isabel lo quería como a un abuelo! Habla la mamá de la niña violada y asesinada

La consternación, la impotencia y la rabia siguen siendo los sentimientos que Maracaibo en pleno atesoran tras conocerse la violación y vil asesinato de una niñita de solo 10 años, hecho ocurrido en el ahora llamado ‘Barrio de la Muerte’ el ‘Edgar Ramón Uzcátegui’, sector La Arreaga, Haticos por Abajo, donde, a tan solo una calle, el 25 de diciembre del pasado año, un grupo de muchachos golpearon hasta matar a otro menor de 13 años, hecho que del que aún se habla en la barriada maracaibera.
En esta oportunidad, un violador y asesino de origen colombiano y de nombre Luis Herrera, de 65 años fue el verdugo de una niña que solo hacía ‘quererlo como a un abuelo’ según narra con desgarrador dolor la madre de la muchachita víctima de quien se suponía gozaba de plena confianza en la familia.
La muerte de Isabel Paola Aizpurua Castillo, deberá servir como una alerta que, lamentablemente, debe ser la acción a seguir de los padres con sus niños: No deben confiar en nadie, ni siquiera de un familiar cercano.
El equipo de prensa del portal Es Con Usted, se acercó a la vivienda donde vivía y conversó allí con la madre de ésta, quien ofreció detalles sobre la relación de ellos con el criminal hoy en fuga. Cabe destacar que la pequeña fue asesinada en la casa que el criminal tenía al cuido.
«Este diciembre, cumpliría sus 11 años…»
la mamá de la niña asesinada, Guilmery Castillo, no lo puede creer. Sigue tratando de digerir algo no digerible. exige justicia con más dolor que rabia.
Contó que a su hija la encontraron muerta aproximadamente a las 10:00 de la noche de este lunes en la casa donde Luis Herrera vivía al cuido.
“Él (Herrera) pintaba carros. Dijo que iba a buscar una plata que le debían y le dijo a mi hija que lo acompañara a buscar unos cobres”, relató su madre.
Eran aproximadamente las 10:00 de la mañana de este lunes cuando la niña pidió permiso. Su padre le permitió ir con Herrera. No la vieron más. En vista de que no llegaba a casa, salieron a buscarla por el barrio y zonas aledañas. Como no la encontraron, a las 10 de la noche, su papá fue con un grupo de gente a la casa de Luis Herrera, rompieron el candado, y allí encontraron a la niña sin vida en el baño.
“Mi hijo mayor fue el que la encontró en el baño. Dios míooo, qué dolor”, expresó Guilmery llorando.
Moraleja: Cuando se trata de sus hijos no confíe ni en un ángel que baje del cielo.
Vía Noticias al Minuto

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