Telas para túnicas de Nazareno lideran demanda comercial

El sector textil de la ciudad Maturín experimenta un notable incremento en el movimiento comercial. Lo que antes era una compra un tanto tradicional, hoy se ha transformado en una mezcla de fe, emprendimiento y ahorro familiar, según reportan clientes y trabajadores de los principales establecimientos de la ciudad.

​La fe se viste de morado

Con la llegada de la Semana Santa, la tradición de "vestirse de Nazareno" sigue más viva que nunca. Greidys Ochoa, trabajadora de un reconocido centro textil en la capital monaguense, confirma que la demanda de telas en tonos púrpuras se ha disparado.

​"Ha venido mucha gente buscando telas moradas para los trajes de Nazareno, no solo para las procesiones, sino también para el Viacrucis escolar y personas que vienen de zonas como Caripito para mantener la tradición", comenta Ochoa.

​Yamirca Fuentes, una devota que frecuenta estos establecimientos, señala que prefiere confeccionar ella misma las prendas para su familia. "La mayoría de las veces las hago yo", afirma, destacando que la confección propia de la indumentaria le permite un gesto de fe personalizado, "también hago los trajes de baños justo para esta temporada".

​Emprendimiento y moda

​Más allá de la temporada religiosa, el auge de los "creadores de contenido" y el emprendimiento local están redefiniendo el mercado. Fernanda López, modista e influencers, comentó, "compro aquí por mi trabajo. Más que una compra, es una inversión para mi emprendimiento", señala López, quien utiliza las redes sociales para promocionar sus diseños creados con materiales adquiridos en la ciudad.

​Economía: Tela vs. Ropa lista

​Para muchos ciudadanos, la decisión de comprar tela todavía responde a una estrategia de ahorro frente a los precios de la ropa terminada. Mariela Pérez, cliente habitual en este sector, indica que aunque los precios de las telas se ajustan al mercado general, siguen siendo una opción más accesible para temporadas y eventos especiales.

​"Busco materiales para vestidos de fiesta y coctel. No es solo por la Semana Santa, es porque sale más económico que comprar la pieza lista en una tienda", explica Pérez.

Redacción: Jhon Sánchez.

Lixett Santil

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