Inconsciencia de los vecinos crea un foco de contaminación

En la esquina de la calle Mariño y la calle Barreto, diagonal al colegio Uruguay en la capital monaguense, se ha venido presentando una situación que se ha prolongado desde hace años, según lo narrado por los vecinos.
Los moradores de las calles aledañas han optado por usar el referido punto como vertedero improvisado, arrojando desechos pese a que en el lugar fue pintado un letrero que indica la prohibición "No botar basura".
Asimismo indicaron que el servicio de aseo frecuenta el lugar dos veces al día, por lo que no hay motivos para generar una montaña de desperdicios.
José Barrios (gollo), mencionó que a pesar de que se han hecho realizado múltiples reuniones y avisos, los vecinos siguen arrojando desechos. "La gente se mal acostumbró a botar basura en dónde no deben" comentó el susodicho.
Los residentes exhortan a sus vecinos a ser conscientes ya que este problema puede acarrear enfermedades y generar malos olores, afectando el buen vivir de todos en la comunidad.
Resaltan además que animales callejeros frecuentan el lugar, principalmente en horas nocturnas en busca de comida entre los desperdicios de los habitantes.
Redacción: Pasante/ Dayana Marín

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