Amilkar Venales: Solo soy un servidor del Señor

Amilkar Jesús Venales Carreño, es uno de los dos jóvenes que el venidero 14 de marzo, por gracia de Dios y mediante la imposición de manos y oración consecratoria de Monseñor Enrique Pérez Lavado, Obispo de la Diócesis de Maturín; será ordenado sacerdote.
El actual diácono (a la fecha de publicación de esta nota), quien recientemente cumplió 36 años y es licenciado en Gerencia de Recursos Humanos, es el tercero de los cuatro hijos de la pareja conformada por Amircar Venales e Inginia Carreño.

Venales, quien se describe a sí mismo como un hijo de Dios, asegura que, estando consciente de la vocación recibida, respondió con generosidad a dicha llamada, "inmerecida, pero, sin duda, ha sido su voluntad".
El próximo sacerdote oriundo de la comunidad Jesús de la Divina Misericordia de la parroquia San Ignacio de Loyola en Maturín, asegura que, si bien se trata de un proceso largo, nunca estuvo en sus planes abandonar el seminario. "Cuando comprendí que Dios me llamaba le respondí y él fue quien me mantuvo firme. A pesar de las adversidades, de las crisis que humanamente pasé, mi meta estuvo clara".

Antes de ingresar al Seminario Mayor San Pablo Apóstol en la ciudad de Maturín, el próximo pastor fue un joven común, tuvo novias, estudió y se graduó en la Universidad de Oriente (UDO) y, en el año 2016 fue cuando inició el proceso de discernimiento en el seminario.
Amilkar asegura que el ministerio sacerdotal implica muchas cosas, pero su principal tarea y misión se centrará en ser pastor: acompañar, caminar junto a las comunidades que le sean encomendadas, y hacer lo humanamente posible para agradar a Dios. "No tengo proyectos ni intereses personales de por medio. Solo soy un servidor del Señor", afirma con certeza y alegría.

El actual Diácono relata con tranquilidad, minutos antes de ingresar al retiro preparatorio a la ceremonia de consagración; que a los 16 años tuvo su primer encuentro personal con Cristo, y desde entonces decidió entregarle la vida y estar a su servicio. Resalta que desde entonces han transcurrido casi veinte años caminando de la mano de Jesús y cada día confirma que ha sido la mejor experiencia de su vida.
Asimismo, sale el paso a quienes juzgan o colocan etiquetas a los jóvenes que deciden ofrendar su vida a Cristo mediante el sacerdocio. "No les juzgo porque sé que quien lo hace, es porque no sabe realmente el regalo que es tener un amigo o un familiar sacerdote. Es Dios quien llama y antes de etiquetar o mal poner a alguien que quiere responder a Dios, nos toca orar por esa persona, por ese joven que, seguramente, está teniendo una batalla contra sí mismo para responderle al Señor. Porque de antemano hay que decirlo: no es fácil responderle al Señor".

Venales, invitó a los jóvenes a dejarse enamorar por Cristo, "el Señor no nos quita nada, al contrario, nos da todo lo que necesitamos. Con él somos verdaderamente felices. Yo descubrí que era feliz cuando supe que Dios me amaba".
Antes de finalizar, manifestó que entre sus pasiones también está cantar y tocar la guitarra, y que quien le motivó e inspiró a optar por la vida consagrada mediante el sacerdocio, fue el testimonio de un sacerdote de la Diócesis de Maturín.
Vale destacar que Amilkar Jesús Venales Carreño, será ordenado sacerdote en la Catedral Nuestra Señora del Carmen en la capital monaguense junto a Adrian José Arriojas Chiguita a las 10 de la mañana en una ceremonia que promete reunir a cientos de feleigreses.

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