María Palmes: de Maturín a Houston, una voz que inspira en el periodismo hispano

María José Palmes nació en Maturín, estado Monagas, y desde muy joven supo que su destino estaba ligado a la comunicación. Periodista de formación en la Universidad Santa María, en Puerto La Cruz, su voz y su pluma se hicieron notar en distintos medios de la capital monaguense y varias revistas locales. También incursionó en la radio, donde aprendió la fuerza de la palabra hablada y el contacto directo con la audiencia.
Su camino la llevó a Caracas, donde trabajó durante varios años como productora y redactora en una televisora internacional. “Fue una experiencia que me dio las tablas para entender el periodismo desde dentro, con sus exigencias, retos y la adrenalina de las grandes coberturas”, recuerda.

En su andar profesional, la vida le presentó pruebas que fortalecieron su carácter. Emigrar a los Estados Unidos hace ocho años no fue sencillo, pero con disciplina y resiliencia logró consolidar su espacio en un mercado competitivo.
Univisión 45 y el orgullo de contar historias
Actualmente, Palmes se desempeña como productora de noticias en los noticieros Prime de Univisión 45 Houston, donde se ha ganado el respeto de sus colegas y la confianza de la audiencia. Su talento y dedicación han sido reconocidos con dos premios Emmy, un logro que no solo enaltece su carrera, sino también la visibilidad de los periodistas hispanos en Estados Unidos.

“Cada Emmy es un recordatorio de que los sueños no tienen fronteras, pero también de que detrás de cada premio hay noches largas, sacrificios y un compromiso profundo con la verdad y con la gente”, confiesa.
El futuro: sueños que inspiran
Más allá de las redacciones y los sets de televisión, María José cultiva un sueño personal: convertirse en empresaria antes de los 40 años y crear un producto de belleza que inspire a otras mujeres. Su historia personal con la alopecia le dio la fuerza para desarrollar un aceite para el cabello que no solo busca promover el crecimiento capilar, sino también empoderar a quienes, como ella, han enfrentado la pérdida de confianza.
“Mi vida ha sido una mezcla de desafíos y renacimientos. Cada vez que me he caído, me he levantado con más fuerza. Hoy sé que nada es imposible cuando trabajas con pasión y fe”.
Venezolana que trasciende fronteras
A sus 38 años, María José sigue creciendo en la industria estadounidense, alcanzando sueños y metas con la determinación que la ha caracterizado desde sus inicios. Con orgullo, asegura que va por muchos más.
Con cada paso, deja en alto sus raíces venezolanas y continúa cosechando éxitos en el ámbito internacional, demostrando que la perseverancia y la pasión son el motor que impulsa a quienes se atreven a soñar.

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