Ivana Torres: de 100 dólares al éxito

La emprendedora venezolana Ivana Torres regresó por segunda vez a Maturín, donde nuevamente fue recibida con el cariño de miles de personas que acudieron a su venta itinerante de ropa. Su historia, marcada por la persistencia y la fe, se ha vuelto un ejemplo para miles de jóvenes que sueñan con emprender en el país.
Torres contó que sus inicios no fueron fáciles. Antes de dedicarse a la venta de ropa, vendía alimentos y apenas contaba con 100 dólares para comenzar su nuevo negocio. “Mucha gente no me cree, pero yo arranqué con 100 dólares. Empecé comprando mercancía poquito a poco, porque no tenía más. Tengo dos años sin descansar ni un día, enfocada completamente en mi trabajo”, relata.

Su esfuerzo la llevó a posicionarse como una de las vendedoras más reconocidas del país, convirtiéndose según afirma en la primera que recorrió Venezuela llevando ropa a distintos estados. “La idea nació estando en una oficina con un amigo. Me preguntó qué me parecía viajar por todos los estados y yo le dije, vamos a echarle piernas"
El primer destino fue La Guaira. Luego vino Maracay, Maracaibo y varios estados más.
"Fui pionera en esto y me alegra que otros se inspiraran. Aquí todos tenemos derecho a trabajar, el sol sale para todos”, expresó.

En esta segunda visita a la ciudad, Ivana destacó la gran receptividad del público maturinés. “La primera vez que vine pensé que no iba a tener tanta fluidez de personas y fue excelente. Esta segunda vez ha sido casi igual o mejor que la primera”, dijo.
En los últimos días, calcula que atendió a más de 8 mil personas. Muchas personas le han pedido que se quede hasta diciembre, pero debido a compromisos laborales en Caracas le es imposible extender su estadía. Sin embargo, adelantó un anuncio que emocionó a sus seguidores.
“Me gustaría montar una tienda fija en Maturín el año que viene, con precios accesibles y que la gente de zonas cercanas puedan venir a comprar. Con el favor de Dios lo voy a lograr”.
Explicó que su dinámica de trabajo es exigente, preparar mercancía, armar camiones, viajar y montar puntos de venta en cada ciudad. “Es difícil. Contamos con 15 empleados para los viajes y otros más en Caracas. Tengo cinco tiendas, una en La Guaira, una en Guarenas, dos en Petare y una en el Centro Comercial Palo Verde. Es un trabajo fuerte, decir ‘mañana me voy a Maturín’ no es fácil. A veces no dormimos”, aseguró.
Ivana también indicó que, aunque ha construido su propio camino, nunca ha trabajado sola. “Estoy donde estoy porque Dios lo ha permitido. Soy una persona sola, dependo de Dios. Él ha sido mi compañero en todos estos viajes”.
Su crecimiento también ha sido impulsado por las redes sociales, en especial TikTok, donde suele viralizarse. “Es increíble cómo la gente me pide que vaya a su ciudad. Si pudiera clonarme, me fuera a todos los estados”,dijo.
A quienes sueñan con empezar su propio negocio, Ivana les deja un mensaje claro.
“En Venezuela se puede. Yo arranqué con 100 dólares. Tengo clientes que han empezado hasta con 10 dólares y han salido adelante. No se rindan. Cuando uno quiere de verdad, se puede”. finalizó.

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