Macuto: un espejo de agua en Uracoa custodiado por morichales

El balneario Macuto es el tesoros natural del municipio Uracoa. Un lugar donde la mirada se pierde en el horizonte que conjuga el azul del cielo con diversos tonos de verde que definen a esta tierra del sur de Monagas, porque así es Uracoa: verde naturaleza.
En Uracoa, el cielo se refleja en el suelo, o mejor dicho, en las aguas del río que de manera natural forman un espejo, donde en el día, el sol brilla con mayor efervescencia, y en las noches las estrellas parecen descender para convivir con los pobladores.
Macuto (denominación geográfica y recreacional del cuerpo de agua) sirve como balneario natural de Uracoa y destaca por el tono oscuro de sus aguas, resultado de los minerales y la descomposición orgánica de los morichales que lo rodean, formando un auténtico escudo natural que resguarda este paraíso.

El entorno se complementa con un paisaje que invita a la contemplación, el descanso y el disfrute en familia, ofreciendo un espacio ideal para el contacto directo con la naturaleza.
Su poca profundidad permite que personas de todas las edades puedan disfrutar con tranquilidad. Aunque sus aguas suelen sentirse frías al contacto inicial, al sumergirse se tornan cálidas, generando una sensación similar a la de un jacuzzi al aire libre que invita a permanecer por más tiempo.
La serenidad del afluente garantiza la práctica de actividades recreativas y deportivas como la natación, el kayak y paseos en botes, curiaras o pequeñas embarcaciones. Sus áreas comunes son excelentes espacios para la meditación, el yoga y el avistamiento de fauna silvestre, haciendo de la visita una experiencia integral.

Macuto se consolida así como el destino turístico predilecto tanto para visitantes como para los propios habitantes del sur del estado Monagas.
Su acceso es fácil, ya sea en vehículo o caminando debido a que se ubica en el sector Lomas del Viento, una de las comunidades más grandes del municipio Uracoa.
Las recientes mejoras en materia de infraestructura, seguridad y servicios han incrementado significativamente la satisfacción de quienes lo visitan, convirtiendo a Macuto no solo en un espacio de encuentro con la naturaleza, sino también en un motivo de orgullo para todos los uracoenses.

Lea también: