Samanna garantiza escolaridad de sus abrigados

El Servicio Autónomo Municipal de Atención de Niños, Niñas y Adolescentes (Samanna), adscrito a la Alcaldía de Maturín, garantiza la educación de los abrigados, tal como lo establece la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna). Aunque los infantes no hayan sido escolarizado, es viable insertarlos en aulas de clases gracias a una orientación psicológica, psiquiátrica y pedagógica acordes a sus necesidades.

Moresbys Márquez, coordinadora de programas de Samanna, explicó que bajo estas normativas han identificado casos de infantes de más de 10 años que nunca han sido inscritos al sistema educativo, lo cual requiere una evaluación profunda por parte de especialistas en educación especial.

“Nuestro trabajo inicia una vez transcurridos los 30 días que cita la ley para la aplicación de la medida de abrigo. Cuando se dictamina que estos niños deben ser colocados en entidades de atención, comienza nuestra labor para garantizarles su formación”, afirmó.

Actualmente, Samanna atiende a 44 abrigados, 22 de ellos se encuentran en edad escolar. La institución cuenta con sus propios jardines de infancia y una escuela interna. No obstante, para los adolescentes mayores de 14 años, se establecen enlaces con otras instituciones para asegurar su derecho al estudio.

“Desde Samanna también garantizamos que cuenten con espacios adecuados para su nivel educativo. Todas las tardes se les asigna un docente en matetemáticas, castellano, física y química para reforzar su formación académica, al igual que la deportiva con el Instituto Municipal de Deportes y Recreación (Imderma) realiza jornadas semanales para fomentar el desarrollo de la motricidad fina y gruesa”, mencionó Márquez.

En los casos de niños no escolarizados, se ofrece apoyo psicológico paralelo a la formación académica. Asimismo, cada viernes un grupo de docentes imparte clases de inglés con el fin de brindarles herramientas competitivas para la vida.

“Una vez que los niños llegan aquí requieren de un proceso de adaptación y orientación psicológicas, psiquiátrica, para un mayor desempeño en las aulas de clases, además de la convivencia escolar" expresó Luisa Mercedes Salazar, corrdinadora de trabajo social del Samanna.

En este contexto, los artículos 53 al 55 de la Lopnna no solo consagran la educación como un derecho humano esencial, sino que imponen al Estado y a la sociedad el deber de eliminar cualquier barrera que impida el acceso al conocimiento.

Vía/ Prensa Alcaldía de Maturín

Lixett Santil

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