2 de febrero día de la Virgen de la Candelaria

Este 2 de febrero de 2026, la comunidad católica global y especialmente la venezolana se unen para conmemorar la festividad de la Virgen de la Candelaria, una advocación que simboliza la luz de Cristo iluminando a las naciones. Esta celebración, marcada por la bendición de las velas o "candelas", representa el pasaje bíblico de la Presentación de Jesús en el Templo y la purificación de la Virgen María. En Venezuela, la devoción se manifiesta con una fuerza particular en entidades como Anzoátegui, Mérida y Carabobo, donde las procesiones y misas solemnes congregan a miles de feligreses que agradecen favores recibidos y piden por la paz del país.

La tradición, heredada de los inmigrantes canarios, ha evolucionado en suelo venezolano hacia una expresión cultural única que mezcla lo espiritual con lo folclórico. Un ejemplo emblemático de esta sinergia ocurre en las zonas andinas con la danza de los Vasallos de la Candelaria, quienes rinden tributo a la "Morenita" a través de coloridos bailes y promesas relacionadas con la fertilidad de la tierra y la prosperidad de las cosechas. Los devotos suelen vestir trajes tradicionales y ejecutar coreografías que han sido transmitidas de generación en generación, manteniendo vivo el patrimonio inmaterial de la región.

Asimismo, esta fecha marca el cierre oficial del ciclo navideño en el calendario litúrgico popular venezolano, siendo el momento en que muchas familias realizan la tradicional "Paradura del Niño". Durante este acto, se retira con cánticos y rezos la imagen del Niño Jesús del pesebre para marcar el inicio de un nuevo tiempo espiritual que precede a la Cuaresma. Es una jornada de encuentro familiar donde se comparten alimentos típicos y se renuevan las promesas de fe, consolidando la identidad religiosa de las comunidades locales.

En Caracas, la parroquia de La Candelaria se convierte en el epicentro de la celebración urbana, recibiendo a ciudadanos de todas partes de la capital que acuden a encender sus velas. Las autoridades eclesiásticas han destacado que este año la afluencia de jóvenes ha sido notable, lo que asegura la continuidad de esta devoción en el tiempo. Con cánticos marianos y un ambiente de profunda solemnidad, la jornada concluye con la bendición de las luces, recordando a los creyentes su compromiso de ser guías de esperanza en sus entornos cotidianos.
Vía: El universal 

Reiniel

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