Chorro San Isidro: la joya turística escondida de Monagas

El municipio Acosta es uno de los destinos más cautivadores del estado Monagas, gracias a su clima privilegiado, tierras fértiles, ríos caudalosos y la calidez de su gente. Entre sus múltiples atractivos destaca el Chorro San Isidro, una maravilla natural que enamora a quienes se aventuran a conocerlo.
Ubicado en la zona alta del referido territorio, específicamente en la comunidad de San Isidro, esta imponente cascada posee aproximadamente 50 metros de caída de agua libre, ofreciendo un espectáculo visual que invita a la contemplación.

Estar frente a esta cascada es confirmar dos cosas: la primera es que Dios es sinonimo de naturaleza en su máximo esplendor y la segunda, sin lugar a dudas, es que Acosta es el destino.

El recorrido representa toda una experiencia de turismo de aventura. La travesía inicia desde la comunidad de Culantrillar, con una caminata que puede extenderse entre dos y tres horas, dependiendo del ritmo y las condiciones del terreno.

Durante el trayecto, los visitantes disfrutan de un contacto directo con la naturaleza, atravesando senderos rodeados de una vegetación exuberante, árboles centenarios cubiertos de barbas naturales, flores de colores vibrantes y el privilegio de respirar oxígeno puro.

Uno de los atractivos adicionales del lugar es la fusión de los ríos Colorado y Negro, un fenómeno natural que recuerda el encuentro del Orinoco y el Caroní; convirtiéndose en otro punto de interés que realza el valor turístico de la zona.

Visitar el Chorro San Isidro implica un recorrido con un grado de dificultad 8/10, el cual puede variar según la condición física del visitante y las condiciones climáticas. Por ello, se recomienda establecer contacto previo con las autoridades municipales en materia de turismo, quienes facilitan el enlace con guías o baquianos conocedores del área.

La temporada ideal para la visita es durante el verano, ya que permite una mejor caminata y desplazamiento por el sendero. Se aconseja llevar ropa ligera pero cubierta, suficiente hidratación, así como refrigerios ligeros y energéticos, a menos que se coordine previamente con emprendedores locales que ofrecen este tipo de servicios.

El acceso vehicular llega hasta Quinta Rosa, en Culantrillar, desde donde comienza la caminata hasta el destino final. Para quienes buscan una experiencia diferente y cargada de emoción, parte del trayecto también puede realizarse en burros, hasta cierto punto del recorrido, debido a que ciertoa tramos es de tierra amarilla y greda.
El Chorro San Isidro no es solo un destino, es una vivencia que conecta al visitante con la naturaleza, la aventura y la esencia misma del municipio Acosta, un lugar que invita a ser admirado y valorado como joya turística de Monagas.
Fotos: Cortesía Víctor Betancourt

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