¿Por qué los gatos adultos succionan la ropa?

Quien comparte su vida con un gato, tiende a pensar que ya lo ha visto todo cuando les amasa el pecho o ronronea con los ojos entrecerrados.
Pero entonces llega un día en que lo sorprende con el hocico hundido en la colcha de la cama, succionando como si aquello fuera el pecho de su madre. Y la reacción habitual es de alarma y preguntarse por qué un gato adulto se comporta como un gatito.
Sin embargo, es una de las conductas más arraigadas en el repertorio emocional felino y con un origen completamente natural, que no es otro que el reflejo de mamar, el mismo con el que vino al mundo. Lo que ocurre es que en algunos individuos, sin importar su edad, ese impulso no se disipa nunca del todo.
Entre la calma y la carencia
En la mayoría de los casos, succionar una manta, una camiseta o incluso la piel humana no tiene nada de patológico. Es un vestigio del periodo de lactancia que se reactiva en momentos de extremo bienestar, del mismo modo que un niño ya crecido puede seguir chupándose el dedo cuando está relajado.
Succionar libera endorfinas y genera una sensación de calma profunda. Por eso muchos gatos lo hacen justo antes de dormirse o cuando se acurrucan junto a alguien con quien se sienten seguros.
Pero también puede ser la otra cara de la moneda y tratarse de una forma de gestionar la ansiedad. En gatos que fueron destetados demasiado pronto o separados de su madre antes de las ocho o nueve semanas, la conducta se convierte en un mecanismo de consuelo frente al vacío.

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