Juan Cordero el vendedor de mangos de la avenida Bolívar

En el centro de la ciudad de Maturín, Juan Cordero se ha convertido en un referente para los amantes del mango adobado. Con cuatro años vendiendo esta fruta preparada en el mismo lugar, ha logrado convertirlo en su sustento diario.
Además se ha convertido en punto de encuentro reconocido por estudiantes que buscan disfrutar de estos sabores tropicales.
De acuerdo a lo expresado por Cordero, los colegiales son los mayores consumidores de mango adobado, especialmente en el mes de diciembre, cuando las ventas alcanzan su pico máximo.
Sin embargo, esta propuesta comercial, también enfrenta desafíos; durante la temporada de vacaciones escolares, las ventas disminuyen considerablemente.
A pesar de contar con múltiples proveedores de la fruta, en ocasiones se encuentra con escasez de mercancía. "Cuando eso sucede, trato de variar con jobos, aunque sé que no son tan atractivos para la venta", explica el comerciante.
Juan utiliza una combinación especial de salsa inglesa, salsa de soya, cubito, adobo, sal y vinagre para realzar el sabor y ofrecer una experiencia única a sus clientes en cada porción que consumen.

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