¿A qué sabe Monagas?

Hacer turismo, no sólo es visitar algún lugar en particular, adentrarse en las montaña o contemplar y bañarse en una imponente cascada o relajarse en las aguas de un balnea­rio.

Turismo, también es de­leitarse con la gastronomía propia de la zona, inundar el paladar de sabores auténti­cos y exquisitos que permitan tener un recuerdo y ganas de volver para disfrutar de ese platillo que marcó el viaje.

Hablar de los sabores que identifican al estado Monagas, es adentrarse a un sin fin de platillos donde cada uno identifica a su municipio, pueblo o comunidad. Es común recorrer las carreteras de la entidad y encontrarse en ellas a personas ofreciendo frutas, verduras y comidas autóctonas como las cachapas, ajiceros o las famosas arepas peladas y piladas.

La zona norte de Monagas, confor­mada por los municipios Caripe, Piar y Acosta, es quizás donde se concentra la mayor cantidad platillos tanto fríos como calientes.

El sancocho de guaraguara es el más representativo de esta geografía monta­ñosa. Es impensable visitar Caripe y no deleitarse con las exquisitas fresas con cremas o el dulzor de las naranjas o ciruelas que se co­sechadas a lo largo de la carretera que conecta al poblado de Aragua de Maturín con Guanaguana. El inigualable olor del café recién tostao y colao es propio de San Antonio de Capayacuar.

Al sur de Monagas, específicamente en los municipios Libertador, Sotillo y Uracoa; es obligatorio comerse un coporo (pescado) frito o un buen guisado de busco. Para los más aventureros el pisillo de baba está a la orden del día, así como los alimentos típicos de las culturas indígenas de la zona. El dulce Chorroncho (a base de queso) o las cagaleras (pan con dulce de papelón) son los manjares de la zona.

La cría de animales como vacas y búfalas en estas áreas de Monagas permite la producción de gran variedad de quesos que se convierte en el acompañante ideal para unas arepitas calienticas en la mañana o en la tarde no­che.

El mejor chocolate de Venezuela se consigue entre los municipios Bolívar y Punceres, su calidad ha traspasado las fronteras del país y ha sido referente en el salón del chocolate de Paris.

Aguasay destaca por su pepa de merey y el he­lado de moriche, ambos transformados en bandera la bandera gastronómica del muni­cipio, así como lo es la miel de Santa Bárbara.

En los municipio Ezequiel Zamora y Cedeño se pro­ducen carne y alimentos de calidad como to­mates, pastas y salsas que son derivados de este producto.

La capital de la entidad, Maturín; sabe a cachapa con queso y carne en vara de la zona de El Zamuro, a los dulces del Corozo o al sancocho do­minguero. La cocada del Bajo Guarapiche, a pocos metros del distribuidor, no puede quedar por fuera de la lista de opciones que tiene par ofrecer la ciudad a propios y visitantes.

La Sultana del Guarapiche también es casabe, son unos "asquerositos" (perros calientes) de la calle el hambre, son platillos de diferentes culturas que hacen vida en la ciudad.

Tomas Leonett

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