16 de mayo de 2018 | 206 Visitas hasta ahora...

Patria contra imperio

Por Luis Brito García

El Imperio inicia una ofensiva para reimponer en el mundo la
unipolaridad y el avasallamiento de los pueblos. La soberanía de los Estados Nacionales y su integración en organismos regionales es el bastión de resistencia jurídica, económica, social, política, estratégica y cultural contra esta ofensiva planetaria.

Lo que está planteado hoy es la disyuntiva entre Patria o
Imperio, soberanía o dominación, independencia nacional o tutelaje: de la resolución de estas tensiones contrapuestas depende la supervivencia de la humanidad.

La soberanía es el derecho absoluto inalienable y perpetuo de un cuerpo político de darse sus propias leyes y normas, de aplicarlas con sus propias autoridades, y de resolver las controversias relativas a la aplicación de ellas con sus propios tribunales.

La soberanía reside de manera total e inalienable en el pueblo y en Venezuela tiene su máxima expresión en la convocatoria de elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente y la sanción por referendo de la Norma Suprema, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

La soberanía tiene un conjunto de manifestaciones, que no pueden ser eliminadas sin aniquilar la soberanía misma: Las controversias relativas al orden público interno venezolano no pueden ser sometidas a órganos jurisdiccionales foráneos ni decididas por ellos.

Ni países ni organizaciones internacionales extranjeras tienen
derecho de imponer sanciones a Venezuela ni de hacerlas cumplir por la fuerza u otros medios coercitivos. Carecen de validez cuantos contratos, acuerdos, pactos o tratados intenten anular o disminuir la soberanía de Venezuela.

Carecen asimismo de validez los procedimientos o procesos
encaminados a conculcar o dejar sin efectos la soberana potestad del pueblo de elegir y mantener democráticamente en el poder a sus gobernantes. Venezuela tiene el derecho soberano de promover organismos de integración regional y formar parte de ellos para fortalecer la economía, la cultura, el intercambio y la defensa de América Latina y el Caribe.

Venezuela tiene el derecho inalienable e irrevocable de imponer los impuestos y contribuciones necesarios para cubrir los gastos públicos, de destinar éstos a las metas y objetivos que estime procedentes, de establecer el régimen de la propiedad y de sus eventuales restricciones, limitaciones y expropiaciones o confiscaciones, y de utilizar los instrumentos de política fiscal indispensables para proteger la producción y las industrias nacionales y el bienestar y satisfacción de las necesidades de la población.

Venezuela tiene el derecho de propiedad sobre sus recursos naturales y sobre las riquezas del subsuelo, y sobre aquellas empresas para explotarlos en los cuales se estime indispensable la propiedad pública total o parcial de los activos.

El sistema tributario se rige por los principios de legalidad,
progresividad y territorialidad, según el cual los ingresos causados en nuestro país deben satisfacer sus impuestos en él.
Las reservas internacionales de nuestro país no pueden ser
embargadas ni confiscadas por organizaciones o tribunales extranjeros.

Comparte esta publicación

Loading...

Edición impresa

1

En Twitter...

Caricatura