7 de noviembre de 2018 | 1306 Visitas hasta ahora...

Dos de los seiete juguetes eróticos más caros del mundo

Quizá hoy el lujo debería resignificarse en otra serie de elementos; pasear un rato sin agobios ni requerimientos, no estar sometido a exigencias de rendimientos, ver crecer una tomatera o masturbarse sin prisa ni finalidades y sin más pretensión que el procurarse el goce más intenso, propio y barato del mundo. En esta galería, hemos pretendido recorrer los juguetes eróticos más lujosos (entiéndase, los más caros) no por despertar libidos imposibles hacia objetos determinados sino por mostrar hasta dónde podemos llegar los humanos. Algunos de estos juguetes son auténticas obras de joyería sin mucha más funcionalidad sexual que ésta de ser joyas, algunos aúnan prestaciones sorprendes y otros tienen un diseños exquisito… pero todos tienen algo en común: son caros, pero caros de cojones.

“Pearl Royale” de Colin Burn
Hasta el momento, y en espera de alguna nueva extravagancia, todas las listas del mundo lo colocan como el aparato de estimulación genital más caro del mundo. Se trata de un vibrador tradicional en su forma (la típica cónica con reminiscencias fálicas) pero confeccionado, por lo que indica su creador, el joyero australiano Colin Burn, con materiales como el platino, que sirve de base para el artilugio, y revestido con dos mil piedras preciosas incrustadas entre las que destacan diamantes blancos (más de mil), diamantes rosas y zafiros azul-royal.

Su tamaño rondará los quince centímetros, su peso el medio kilo y su funcionalidad es la de un tradicional vibrador, si bien al parecer, el mecanismo que activa la vibración y que tiene forma de corona, puede ser extraído y utilizado de colgante. Su precio, y según estimaciones: entre un millón de euros y un millón y medio. En la página web del joyero, en la que también figuran otros artículos de estimulación genital de otros artesanos asociados, no aparece, en el momento que la consulto, el “Pearl Royale”… Ellos se lo pierden.

“JCobra Ring” de Velv’or
Un artilugio masculino hecho en oro macizo por encargo y que se puede personalizar (en la boquita de la cobra se pueden colocar diamantes, perlas o piedras preciosas). Se trata de un anillo que se coloca por debajo de los testículos de forma que la cabeza de la bicha presione el perineo y no se emplea necesariamente durante una interrelación sexual sino que se puede llevar (quien se lo pueda permitir y lo aguante) en cualquier momento del día. Su precio: 110.000 euros.

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