11 de septiembre de 2018 | 846 Visitas hasta ahora...

Acción Democrática: 100 años

Por Luis Eduardo Martínez Hidalgo

El 13 de Septiembre el Partido del Pueblo arriba a 77 años de su fundación. Recordaremos la fecha en un tiempo difícil para la organización pero no el más en su existencia. El 7 de diciembre de 1948, la Junta Militar que asumió el poder tras el derrocamiento del Maestro Rómulo Gallegos, emitió un decreto por medio del cual disolvía a Acción Democrática, cerraban sus sedes y prohibían toda actividad suya en el territorio nacional.

Horas después, el liderazgo del partido hizo público un comunicado en el que señalaban que Acción Democrática era un sentimiento popular y que los sentimientos no sabían de decretos anunciando que en lo adelante se sumergían en la lucha clandestina que no cesaría hasta reimplantar un régimen de libertades plenas en Venezuela. Comenzaba entonces a escribirse las páginas más hermosas de nuestra historia marcada por el sacrificio, la persecución, el exilio, la cárcel, tortura y muerte incluso de cientos de dirigentes y activistas entre los cuales sobresalen los secretarios generales Leonardo Ruiz Pineda y Alberto Carnevalli.

Son muchos los logros de Acción Democrática y relevantes sus aportes para la vida política, económica y social del país, el más importante seguramente el haberle dado a todos los venezolanos, primero en 1947 y después en 1958, el derecho a elegir libre, directa, secreta y universalmente al Presidente de la Republica, Legisladores, Concejales y luego Gobernadores y Alcaldes. Pero todo lo que atesoramos ya es pasado.

Días atrás di “la cola” a tres dirigentes universitarios de Acción Democrática que atenderían compromisos del partido y del Frente Amplio en Tucupita. Durante el largo viaje desde Caracas hablamos mucho, más bien oí mucho de ellos que crecieron bajo los gobiernos de Chávez y Maduro y no conocen gestión distinta. Se sentían muy orgullosos de su militancia y de sus triunfos en la UCV pero con delicadeza se atrevieron a comentar que si bien les gustaba que en las muchas reuniones, asambleas, actividades que asistían siempre se hablaba del pasado de AD creían conveniente hacerlo también del mañana y este –afirmo yo- no puede ser solamente quítate Maduro pa’ ponernos nosotros.

Los fundadores demostraron que comprendían el contexto del momento, formularon un programa que enarbolaron como herramienta para la transformación de Venezuela, construyeron un aparato organizativo que terminó siendo envidiable, con una fuerte y definida orientación ideológica y la pauta de incorporar la mayor cantidad posible de militantes y simpatizantes, generando esperanzas –“Somos un Partido con vocación de Poder, somos un Partido para hacer historia” proclamó Rómulo Betancourt- No tenían mayor pasado que exhibir, si bien podían mencionar las experiencias de ARDI, ORVE, PDN no era ese el leitmotiv de su discurso, pero si fueron capaces de dibujar un futuro y entusiasmar con él.

Si queremos celebrar los 100 años de Acción Democrática y yo si quiero, urge que construyamos un proyecto de país y lo hagamos un sueño que emocione hasta convertirlo en realidad.
Cualquier investigación que se adelantara sobre el éxodo de venezolanos al exterior concluiría en que las redes sociales, y algunos medios de comunicación, fueron los factores fundamentales que estimularon la salida de muchos venezolanos hacia los países andinos: Colombia, Perú y Ecuador y Chile, y en menor grado a Brasil y Argentina. Es indispensable agregar a ciertos políticos oposicionistas que contribuyeron a promoverla, pintando una Venezuela sin futuro, una situación llena de incertidumbres y con pocas posibilidades de mejorar, y en tales condiciones, lo mejor era irse de Venezuela.

La realidad les ha mostrado una dura verdad, que con excepciones, desmienten los pajaritos preñados que le estuvieron pintando. Salarios muy por debajo de los que reciben los nacionales de esos países, dificultades para encontrar trabajo, pocas o ninguna posibilidad de resolver la falta de techo, alimentos caros, y expresiones de xenofobia que comenzaron a manifestarse.

En tales condiciones, no era aventurado suponer que el llamado “Vuelta a la Patria” que hizo el presidente Maduro, llenara los aviones con venezolanos repatriados, pese a los inconvenientes creados por los gobiernos de esos países, que han entorpecido esos procesos.

Hace poco escuché a un experto analista comentando la política de Washington respecto a Venezuela. Decía que los sectores mas comprometidos con esa política siempre buscan y encuentran una motivación para alentarla. De la “crisis humanitaria” que mantuvieron largo rato, como pretexto para acudir en “ayuda”, pasaron recientemente a preocuparse por el éxodo de venezolanos hacia el exterior, entonces no les interesaban las muertes de centenares migrantes de países africanos que mueren en su desespero por llegar a otras tierras.

Abandonado ese pretexto con el retorno de tantos, seguramente piensan atacar el llamado del presidente Maduro a la recuperación de la economía, sobre todo si observan síntomas de éxito de esa nueva política económica, que en efecto los está teniendo. Consecuentes con la línea y objetivos trazados por Trump: desestabilizar a Venezuela.

– Casi imperceptiblemente, sin que las agencias de noticias lo valoren, se han venido acentuando las divergencias entre Europa y Estados Unidos, cuya política exterior parece diseñada para reforzar el mundo unilateral.

Recientemente he escuchado declaraciones de ministros de Alemania y de Francia quienes han coincidido en señalar que la defensa de Europa no puede seguir dependiendo de los Estados Unidos. A eso habría que añadir el distanciamiento en el área económica, y particularmente en el comercial, pues decisiones tomadas por Washington, incluidas las sanciones a Rusia e Irán, han encontrado rechazo en cancillerías de varios países europeos, cuyas relaciones comerciales con los países sancionados resultan afectadas. No hay indicios que hagan suponer rectificaciones del presidente Trump, y por el contrario, todo hace suponer que esa agresiva línea continuará su desarrollo.

– ¿Cuál sería la respuesta si en Venezuela se hiciera una encuesta con una pregunta sobre Nicaragua como ésta? ¿Cuál es su opinión de lo que está ocurriendo en Nicaragua? 1.- Una reacción popular y estudiantil contra el gobierno de Daniel Ortega? 2.- Son acciones estimuladas y financiadas desde los Estados Unidos para desestabilizar al gobierno de Ortega y 3.- Son acciones vandálicas sin ningún objetivo político. Me atrevería a opinar que la mayoría se pronunciaría por la respuesta No 1. Lo harían los venezolanos influidos por la mayoría de la prensa, la radio y la TV, que han estado participando en la campaña mediática internacional para obligar a la renuncia de Ortega, y que difunden las noticias de la AP, Reuter, AFP y Efe.

– Un fenómeno único el de Lula. En la medida e que se producen sentencias prefabricadas que impiden la presentación como candidato presidencial para las elecciones del 15 de octubre, crecen sus opciones en las encuestas. Suma mas del total de los otros candidatos. La gente no cree en esa “justicia”. En todo el país se producen movilizaciones reclamando su libertad, y apoyando su candidatura. Lula ganaría en una primera vuelta. La pregunta que nos hacemos fuera de ese país, y seguramente, muchos brasileros, es ¿Cómo responderá ese país movilizado si definitivamente Lula no puede ser candidato? Hay quienes creen que se postularía al dirigente del PC, hoy como su vicepresidente. Es una opción. Tiene la desventaja de que legalizaría esas elecciones, y que seguramente no atraería los votos que hoy se inclinan por Lula. Otros creen que la mejor opción es abstenerse de participar, y denunciar insistentemente, con fuerza, como un fraude. No olvidar que una consigna del PT es “Elecciones sin Lula es un fraude”. Pero la abstención no conduce a nada.

Habría que tener una política, que atraiga a la mayoría de la población, que sea de denuncia del fraude, persistir en las movilizaciones, y es posible que por esa vía, dependiendo de su fuerza, logren cambios significativos, incluso la libertad de Lula y una nueva elección.

– Interesante esa estadística que mostró la vicepresidenta Delcy Rodriguez, según la cual por redes sociales se han emitido 140.549 mensajes sobre la supuesta crisis humanitaria en Venezuela, mientras que sobre esa misma crisis, pero en Siria, apenas llega a 29.989.

– El neopresidente Iván Duque como que pretende convertirse en eje de la alineación de países contra Venezuela. Además de su formal anuncio de no designar embajador en Caracas, hace poco declaró que por ahora debe promoverse el aislamiento diplomático, y mostró sus reservas por una acción militar unilateral (de EEUU, por supuesto aunque no lo dijo) seguramente piensa que es mejor la acción multilateral, donde Colombia jugaría un papel esencial, o el bloqueo marítimo, donde su Armada estaría presente y activa.

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