11 de julio de 2018 | 118 Visitas hasta ahora...

El poder inerme

Por José Vicente Rangel

Existe una tendencia generalizada sobre la política que consiste en manejarse con un doble discurso. Concretamente me refiero a lo siguiente: aquellos gobiernos de avanzada, con clara inclinación social, están sometidos a un riguroso examen sobre su calidad democrática.

No ocurre lo mismo con los gobiernos de derecha, en torno a los cuales el juicio acerca de sus actuaciones suele ser extremadamente permisivo. De tal manera que los gobiernos de derecha tienen una especie de protección –o manto de impunidad– que los exonera de responsabilidades.

Así por ejemplo, la defensa del Estado se atribuye prerrogativas que atentan contra derechos ciudadanos fundamentales, mientras que en el caso de los gobiernos populares las exigencias son abrumadoras y prácticamente los condenan a la indefensión.

2 La experiencia la observamos actualmente cuando, con absoluta nitidez, se cotejan ambas situaciones al analizar casos emblemáticos como los de México y Venezuela –aún cuando también pudiera citar, de un lado, a Colombia y Brasil, y, del otro, a Nicaragua y El Salvador.

3 Lamentablemente lo que ocurre en México desborda todos los límites. Todas las formas de agresión al ser humano. Se violan en esa importante y querida nación todos los derechos: la vida, la seguridad personal. Las garantías consagradas en la Constitución. Las masacres se multiplican y los asesinatos de dirigentes políticos, sociales, de periodistas.

Comparte esta publicación

Loading...

Edición impresa

1

En Twitter...

Caricatura