Depresión: el cáncer imperceptible que no responde a quimioterapia

Hay historias que se cuentan desde la alegría, otras desde la tristeza y muchas no llegan a ser contadas. La narración termina siendo sepultada con sus protagonistas, quienes detrás una sonrisa y en silencio, esconden un dolor y una enfermedad llamada depresión.
El sufrimiento a veces pasa “colaito” en Venezuela, y en un país donde no hay cifras oficiales desde el 2016, la desesperanza y la depresión se viven en soledad.
Solo cuando ya es demasiado tarde, las decisiones radicales de atentar contra la propia vida se dan a conocer. Entre el estigma y el tabú, las señales pasan desapercibidas en medio de una emergencia de salud mental que normaliza tener ansiedad o no dormir bien.
Sin políticas públicas, sin cifras que permitan su estudio; el dolor queda en el ámbito privado y se disfraza de resiliencia. Silenciosos, lo suicidios son una realidad de la que no se habla, al menos en voz alta.

La depresión, no es algo nuevo, siempre ha existido, sin embargo, desde hace unos años ha estado en boga y ha venido cobrando terreno no solo en la juventud, sino en personas de todas las edades y de todos los estratos sociales.
Es común hoy en día escuchar a personas decir “hablemos de la salud mental y acudamos al especialista”, pero antes, ir al psicólogo o psiquiatra “era para locos”, razón por la cual sigue siendo un estigma dentro de la sociedad.
Con múltiples factores y causas, pero la principal característica de la depresión es esconderse detrás de una sonrisa o de un simple “todo está bien”, cuando por dentro la persona está destruida, hecha añicos y pensando en una cosa: buscar la manera de acabar con el dolor que sienten; “porque muchas veces el dolor del alma duele más que el físico”.
Para quienes la sufren, esta enfermedad es un cáncer imperceptible que lamentablemente no responde a tratamiento de quimioterapia o radioterapia como en otros tipos de afectaciones de esta patología, pero que coincide en algo: lleva a la muerte si no se detecta, diagnostica y trata a tiempo.
Hace algunos años los organismos de salud habían solicitado no hablar del tema por considerar que el mismo podría convertirse en una “bola de nieve” e incentivar a otras personas a tomar la misma decisión como solución a las problemáticas, hoy día la realidad es otra, muchos aseguran que hablar puede ayudar a salvar vidas.

De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la depresión ha conllevado significativamente el suicidio, convirtiendo esta realidad en un importante problema de salud pública que aún está rodeado de mitos.
Cada suicidio es una tragedia que afecta no solo a las personas, sino también a sus familias y comunidades. En 2021, según la OPS, se estima que 727.000 personas en todo el mundo perdieron la vida por violencia autoinfligida.
América es la única Región de la OMS donde la tasa de suicidio ha aumentado considerablemente y cuyas cifras están reflejadas en el quinto informe regional sobre suicidios en el continente (septiembre de 2025).
De acuerdo a la expresado por el Psiquiatra Francisco Armando Cantú, “a quien se suicida se le llama de todo: cobarde, egoísta y hasta valiente. Sus familiares quedan con un dolor indescriptible, el impacto es tal que las religiones y las leyes han tratado de frenarlo con culpas y castigos”.
El especialista en salud mental destaca que con el dolor llega la confusión, “¿Cómo pudo alguien llevar a cabo un acto tan desesperado? Esa es la pregunta que persigue a los familiares y entre la rabia y la culpa se cuela la vergüenza, la realidad es dura y no hay respuesta que logre tranquilizar”.

Según las palabras de Cantú, la depresión es el cáncer de las emociones, un cáncer que devora el instinto más básico: sobrevivir; y que va apagando las emocione una por una, dejando a la persona sin defensa, sin alarma, sin nada que la proteja de la idea de morir.
“El suicidio en ese sentido, no es un acto de valentía o de cobardía, es el desenlace fatal de una enfermedad terminal y así es como se debe de ver. Solo cuando se acepta la muerte como parte de un padecimiento grave, los familiares pueden iniciar un duelo verdadero, un duelo sin prejuicios, sin vergüenza, sin culpas; porque el suicidio no se entiende buscando culpables, se entiende reconociendo que detrás había una enfermedad muy grave”, puntualiza.
Cifras en Monagas
Durante los últimos tres años, en el estado Monagas se han incrementado los casos de suicidio y aunque es una cifra muy pequeña con relación a la población, llama poderosamente la atención y ha encendido las alarmas en los especialistas de salud mental.
Aunque en la entidad, ni en el país existen cifras oficiales por parte de las autoridades sanitarias sobre los casos de suicidios, el último balance ofrecido por el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) en el año 2024 situaba al estado Monagas en el puesto 19 con una tasa de 4.8 casos por cada 100 mil habitantes.
De acuerdo a las estadísticas llevadas por el equipo reporteril de El Periódico de Monagas, en el año 2023 se registraron 10 casos (09 hombres/ 01 mujer), cifra que superó el 100% en el año siguiente, cuando el número de suicidios alcanzó a 24 personas (20 hombres/ 04 mujeres) y que en el 2025 se incrementó a 32 víctimas (25 hombres/07 mujeres). Es necesario destacar que para este año, 3 casos no fueron reportados como suicidios pero que reunen las características propias, por lo que la cifra total sería de 35 personas.

En solo tres años 54 hombres y 12 mujeres decidieron ponerle fin a su existencia terrenal, donde el gran porcentaje de los casos fue producto de la asfixia mecánica (ahorcamiento), el resto responde a envenenamiento o el uso de arma de fuego.
En lo que va de 2026, el estado Monagas, registra 18 casos de violencia autoinfligida. De acuerdo a estos números, y según opiniones de especialistas en diferentes áreas (salud, seguridad, investigación, social), la entidad dejó atrás el puesto 19 y en la actualidad estaría situándose entre los primeros 10 estados con mayor índice de casos de suicidios.
Debemos visibilizar la salud mental
La psiquiatra, Ariagnes Corona, egresada de la Universidad de Los Andes (ULA) en la ciudad de Mérida, Venezuela; asegura que la salud mental en el país, en pleno siglo XXI aún es vista como un tabú, sin embargo, a raíz de la pandemia del Covid-19 llegó para quedarse, por lo que es necesario visibilizarla, siempre con apoyo profesional.
La galeno aseguró que los datos estadísticos llaman la atención, porque se vienen incrementando las cifras debido a múltiples causas. “El que se registre un suicidio, ya es preocupante”, afirma.
De acuerdo a su explicación, el suicidio es la acción de quitarse la vida, sin embargo; existe el comportamiento suicida que son las ideas o intentos, la ideación suicida y el intento suicida».

Corona, asegura que sobre el suicidio hay muchos mitos. «Se pensaba que quien se quería quitar la vida nunca avisaba, sino que recurrían al factor sorpresa. Eso es un mito. La persona que tiene pensamiento suicida siempre va avisando, a través de cuadros depresivos como el aislamiento, cambios bruscos en el estado de ánimo, post en sus redes sociales, en fin, hay detalles y gestos que son importantes tener en cuenta».
La profesional de la salud recalcó sin salud mental no hay salud física, por lo que enfatizó que las consultas para abordar esta área de la salud están activas en las llamadas "casitas" del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar (Humnt).
Monagas tiene red de atención para la salud mental
Según las autoridades sanitarias en Monagas, la entidad cuenta con especialistas calificados para atender a niños, jóvenes y adultos mediante la red pública, sumados a la oferta de atención mediante el sector clínico privado.
Entre los centros de salud públicos que disponen de consultas y profesionales capacitados en el área de la salud mental se encuentran:
- Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar (Humnt)
- Hospital Psiquiátrico Dr. Luis Daniel Beauperthuy en Maturín
- Hospital Dr. Marcos Serres Padilla, en Las Cocuizas (Maturín).
- Hospital Simón Bolívar, en La Cruz (Maturín)
- Hospital Dr. José Antonio Arrestarazu (Caripe)
- Hospital Ernesto Guzmán Saavedra (Caicara)
- Hospital Dr. Luis González Espinoza (Punta de Mata)
- Hospital Tipo I José Gregorio Hernández (Aguasay)
- Ambulatorio Urbano Dr. José Antonio Serres
- Ambulatorio Urbano Dr. José María Vargas
- Ambulatorio de Sabana Grande
- Consultorios Populares: Concepción Mariño, La Pica, Brisas del Orinoco, La Muralla, 11 de abril y La Puente.
La psiquiatra instó a la colectividad a ver a los profesionales de la salud mental como aliados para afrontar situaciones agobiantes, de igual forma hizo un llamado a la empatía entre familiares y allegados, enfatizando que no se debe esperar a que una persona muestre signos evidentes de depresión para brindarle acompañamiento o preocuparse por su bienestar.
I promoción del PNAPSM en Monagas
El pasado 22 de mayo, se llevó a cabo la entrega de certificados a 102 médicos monaguenses, en la primera promoción del Plan Nacional de Atención Primaria en Salud Mental (Pnapsm).
El coordinador regional del programa, Luis Martínez, informó que la formación tuvo como objetivo central, fortalecer las estrategias de promoción y prevención en materia de salud mental, con la finalidad de brindar una atención integral oportuna y humanizada a los monaguenses.

"Quiero resaltar que esta formación busca dotar al personal del sector salud, con herramientas clave para abordar los trastornos mentales desde el primer nivel de atención", expresó Martínez.
De igual manera, el médico resaltó la labor de los coordinadores del área de salud mental que trabajan en hospitales, Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y ambulatorios del estado Monagas.
Una lucha ganada, una lucha por ganar
Enrique Domínguez y Luz Maneiro (nombres cambiados por proteger la identidad de los pacientes), son el reflejo de quienes en silencio libran una batalla diaria contra los pensamientos.
Ellos a pesar de contar con familia y amigos, la mente le ha jugado en contra, al punto de llevarlos a tener pensamientos suicidas y en oportunidades intentar ponerle fin, porque como ellos mismo lo aseguran, “no me quiero morir, quiero es poner fin al dolor”, ese que describen como más fuerte que un el físico.
En el caso de Domínguez, se define como una persona intensa, entregada, creativa, curiosa y con muchas ideas y otras cualidades positivas como comunicativo, sensible y detallista, sin embargo, todo puede cambiar en un segundo; esas virtudes pueden transformarse en encierro, silencio y autosaboteo, aunque las cosas escapen de sus manos.
“No todos siente las cosas con la misma intensidad que yo. Cuando veo que alguien hace algo por cumplir, que no le pone interés o que algo que para mí es importante para otra persona parece no tener tanta importancia, me decepciono y cuando eso pasa, simplemente suelto, me alejo, me cierro y dejo de hablar. No necesariamente porque haya dejado de importarme, sino porque creo que es mi manera de protegerme”, acota.

Enrique, describe el sufrimiento como un dolor en el alma que termina conectándose con la mente. “No es un dolor que pueda explicarse fácilmente, sino una carga que llevas por dentro y que se manifiesta en tus pensamientos, en tus emociones y hasta en la manera en que ves lo que te sucede”.
“Es vivir con un cuestionario que nunca termina: ¿Por qué a mí?, ¿Por qué me pasan tantas cosas malas?, ¿Por qué no soy deseado?, ¿Qué hice para merecer esto?, ¿Y si vuelve a pasar? Es como si tu propia mente no te dejara respirar porque siempre está buscando una explicación, intentando entender lo que pasó o tratando de encontrar la manera de evitar que vuelva a suceder”, destaca.
Para el joven estudiante, tener depresión puede pasar teniendo éxito, mientras se construye un futuro y, aun así, cargar con aquello que te hizo daño. “Porque una cosa no borra automáticamente la otra”.
“Para mí, ese es el dolor que más cuesta explicar. No necesariamente se ve, no siempre se nota y muchas veces ni siquiera sabes cómo ponerlo en palabras. Es una mezcla de recuerdos, preguntas, miedo, decepción y cansancio emocional”, alega.
Enrique, ha tenido varios intentos suicidas, y aunque asegura que no ha sido realmente porque quisiera dejar de existir, la razón obedece a los momentos en los que el dolor se hizo demasiado pesado y no encontraba una manera de dejar de sentirlo. “Cuando llevas mucho tiempo acumulando cosas que te han hecho daño, llega un punto en el que puedes sentirte agotado de luchar con tu propia mente y de intentar entender”.
Asimismo, afirma que en esos momentos aparecen pensamientos muy duros y cuando se origina el cúmulo de preguntas, puede llegar a confundirse el deseo de que termine el sufrimiento con el deseo de que termine tu vida.
En el caso de luz, asegura ser una persona perseverante, humilde e inteligente, que a pesar de haber atravesado momentos difíciles no dejó de luchar ni de ser ella misma, menos en ayudar a otros, aún cuando su mente y corazón no estaban bien.
Para ella, el dolor mental es algo que al principio no se nota, “sigues con tu rutina diaria, sin imaginar que llegará un momento en que tocarás fondo”.
“Calmarlo significó buscar ayuda profesional, porque todo aquello que me reprimía empezó a afectar mi espacio, ya ni estar haciendo lo que me gusta me generaba tranquilidad o alegría, también la ayuda espiritual es importante, siempre y cuando no minimice lo que sientes”, destaca.

Relata Maneiro que llega el momento en que te das cuenta que en verdad no estás bien y es allí cuando llegan los pensamientos intrusivos, “no duermes bien, no comes, sientes que algo está roto en ti y te invade un sentimiento de vacío que te impide ver que si eres importante para alguien”.
Luz, al igual que enrique ha querido poner fin a su vida, “cuando tienes tantas cosas en la cabeza y te reprimes de hablarlo con tu familia o tus amistades por el qué dirán, te das cuenta que estás solo y lo único que quieres es tener paz y allí crees que esa es la solución para calmar el dolor que llevas y de una vez no molestar a nadie de tu entorno con lo que ellos califican como tontería".
“Muchos dicen: se quitó la vida y no me dijo que algo le pasaba si era mi amigo o mi familiar, y muchas veces esas personas que ya hoy no están, quizás te comentaron algo y le restaste importancia o lo agarraste a chiste y esa persona solo le tocó fingir que todo estaba bien con una falsa sonrisa hasta que ya su cerebro no pudo más y llegó al colapso”, manifiesta.
Luz, asegura que contar su testimonio ha sido gracia a Dios y su fuerza de voluntad. El haber reconocido a tiempo que tenía un problema y porque contó con el apoyo de una persona que la incentivó a buscar ayuda, "pero que sobre todo, me escuchó sin juzgarme".
Desmontando mito de la farmacodependencia
A criterio de la Psiquiatra María Alejandra Villegas, es necesario resaltar que a pesar que el tratamiento farmacológico se indica, muchas veces las personas no lo cumplen por miedo a ser farmacodependiente y ese es otro mito que hay que derribar.
La especialista asegura que si la persona acude de forma frecuente, periódicamente a las consultas, el médico tratante inicia con una dosis y luego que el paciente va mejorando se va disminuyendo hasta llegar a un momento en que se retira el tratamiento.
"Se trata de un trabajo en conjunto entre el médico y el paciente", asegura la doctora.

Asimismo, Villegas recomendó tener una cultura del buen sueño, llevar una alimentación balanceada, adoptar un ritmo de vida más saludable, acudir al médico si considera la aparición de algún síntoma que encienda las alarmas por depresión.
"Todos los seres humanos necesitamos en algún momento conversar con alguien ante alguna dificultad, tenemos una visión de algo y conversando con otras personas nos ayudan para ver otra realidad en ese conflicto, en vez de aislarse, hagamos ejercicio, salgamos a caminar, tomar sol, distraerse", recomendó la galeno.
Campañas que deben permanecer en el tiempo
El 12 de septiembre 2024, en el marco del mes amarillo y debido al incremento de casos de suicidios durante ese año y los altos números de consulta por depresión, la Gobernación del estado Monagas, anunció la campaña "Monagas Vive", con la cual se buscaba brindar herramientas a las personas que por algún motivo se sintieran solas, depresivas y con ansiedad.
En esa oportunidad 18 puntos fueron instalados en un corredor que se extendía desde la plaza Piar hasta el inicio de la avenida Bolívar, en el cual participaron instituciones públicas como privadas, iglesias cristianas, especialistas en salud mental, creadores de contenido y deportistas, quienes se unieron para respaldar esta causa.

La Autoridad Única de Salud en Monagas, Yerika Arzolay, añadió que la campaña constaba de varias fases e involucra a profesionales especializados en salud mental con el fin de educar a la población.
“Estamos aquí para educar y participar activamente en la prevención; dar un abrazo o una sonrisa puede levantar el ánimo de cualquiera. Lo importante es recordar que si caemos, siempre podemos levantarnos”, afirmó.

Por su parte, Danielys León, secretaria de Desarrollo Social de la Gobernación aseguró, “nosotros estamos invitando a la población monaguense a que se una a esta campaña, que no es más que la representación de una lucha contra esta pandemia silenciosa, concentrando esfuerzos que rompan el tabú acerca del tema, informando con conciencia y mejorando los canales de acceso a servicios de salud mental de calidad”, puntualizó.
Sin embargo, más allá del lanzamiento y de una semana de atención, la campaña, no prosperó, se perdió en el tiempo y en la entidad se siguieron registrando casos de suicidios, al punto que al cierre del 2024, la cifra duplicó las del 2023 y en el 2025 se incrementaron aún más.
Sin salud mental no hay salud fisica
La salud mental incluye el bienestar emocional, psicológico y social. El autocuidado puede ser clave y sirve de apoyo para su tratamiento y recuperación de una persona que esté atravesando por alguna situación.
El autocuidado significa dedicar tiempo a hacer cosas que ayudan a vivir bien y a mejorar la salud física y mental. Algunas acciones pequeñas de autocuidado pueden generar un gran impacto. Especialistas aseguran que seguir las siguientes recomendaciones permiten disfrutar de una buena salud mental
- Hacer ejercicio con regularidad: Tan solo 30 minutos de caminatas diarias pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo y su salud.
- Consumir alimentos saludables y mantenerse hidratado: Una dieta balanceada y mucha agua pueden aumentar su nivel de energía y de atención a lo largo del día. El consumo de cafeína y alcohol, pudieran afectar el estado de ánimo y bienestar.
- Prioridad al sueño: Establecer un horario y asegúrese de dormir suficiente tiempo. La luz azul que emiten diversos dispositivos y pantallas puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño. Por eso, reduzca su grado de exposición antes que llegue la hora de dormir.
- Practicar una actividad relajante: Explorar programas o aplicaciones móviles de relajación o bienestar que podrían incorporar meditación, relajación muscular o ejercicios de respiración; escuchar música, leer, pasar tiempo en la naturaleza, y practicar pasatiempos con un nivel bajo de estrés.
- Establecer metas y prioridades: Decidir lo que debe hacerse en este momento y lo que puede esperar. Aprende a decir “no” a nuevas tareas . Intenta apreciar lo que ha logrado al final del día, en lugar de lo que no ha podido hacer.
- Practica la gratitud: Recuerda diariamente cosas por las que está agradecido. Sé específico. Anótalas o repítelas mentalmente.
- Centra su atención en las cosas positivas. Identifica y cuestiona tus pensamientos negativos y poco útiles.
- Mantén en contacto con los demás: Comunícate con sus amigos o familiares que puedan ofrecer apoyo emocional y ayuda práctica

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