Monagas: tierra del renacimiento para afectados de La Guaira

El monaguense es conocido por sus ganas de trabajar, su jocosidad y esa solidaridad nata que lo identifica, son de aquellas personas que aplican la expresión “donde como come uno, comen dos”.
La naturaleza a puesto a pruebas en dos ocasiones ese valor de los nacidos en ese rincón oriental, donde la resiliencia se nota en cada rostro de hombres y mujeres.
Diciembre del año 1.999 y junio del 2026, son dos fechas donde Monagas se ha convertido en una tierra amiga, para los afectados de La Guaira.
Año 1999
En el año 1999 la denominada tragedia de Vargas, desastre natural que enlutó a miles de familias venezolanas, dejó a otras afectadas de por vida y sin un techo donde dormir, motivo por el cual muchas fueron trasladadas o emigraron a varios estados, siendo Monagas uno de los principales destinos durante y después de la catástrofe.
El Gobierno Nacional ordenó en aquel entonces la construcción de urbanismos, entre ellas el Complejo Paramaconi y Las Lloviznas, culminación de otras y el apoyo sin límites a los hermanos venezolanos que vivieron esa terrible situación.
Al arribar a Maturín, las familias fueron distribuidas inicialmente en refugios temporales habilitados en escuelas públicas, polideportivos, instalaciones militares y sedes vecinales del municipio.
La comunidad de Monagas organizó grandes jornadas de recolección de ropa, alimentos no perecederos y medicinas para atender a los sobrevivientes, muchos de los cuales llegaron solo con lo que llevaban puesto.
Génesis Amarista, fue una de ellas, tras el deslave llegó a Maturín, dice que desde el primer día se sintió en casa, la hermandad de los monaguenses la hizo entender, que en oriente la gente es amable y no tiene límites cuando de ayudar se trata.
“Llegar a Monagas fue un alivio a lo que viví en aquel entonces, muchas personas con el corazón inmenso nos recibieron, nos adoptaron como uno de ellos y por eso tengo aquí junto a mi familia 27 años, ese amor de Monagas me envolvió y hoy se lo traslado a mis hermanos de La Guaira”, dijo Amarista.
Desde la llegada a Monagas de Génesis y sus paisanos, la entidad cuenta con esos rincones de Vargas, hoy la Guaira, donde están presentes desde los pescados fritos que es su comida típica, hasta un toque de San Juan, que los identifican como Guaireños, hoy adoptados por Monagas.

27 años después regresó el luto
El 24 de junio del 2026, 27 años después de aquella tragedia, el dolor regresó a La Guaira, pero enlutando en esta oportunidad a toda una nación, un doblete sísmico afectó esa zona costera, dejando hasta los momentos, según cifras oficiales más de 5 mil 500 fallecidos y cerca de 20 mil heridos.
El reloj de Venezuela marcaba las 6.04 minutos de la tarde, cuando un movimiento sorprendió al país, pero con más fuerzas a La Guaira, donde solo 39 segundos bastaron para derrumbar cientos de edificios y acabó con el sueño y la vida de los guaireños y partes de Caracas.
Tras el llanto, el dolor indescriptible, el luto y la búsqueda desesperada de familiares por parte de los afectados, se fueron sumando voluntades de Venezuela y más de 32 países que dijeron “Venezuela no estás sola”.

Pasados los días y aún con el dolor intacto, familiares de los afectados en La Guaira, residentes en Monagas, arropados por la solidaridad que un día los protegió a ellos, decidieron movilizar a sus parientes y a pesar de no contar con las mejores condiciones, ofrecieron un techo donde dormir y un renacimiento en la tierra de Juana Ramírez “La Avanzadora”.
Hoy caminar por el Complejo Paramaconi u otras zonas, es conocer de historias tristes, pero esperanzadas en que todo estará bien.
Niños y adultos se refugian en casa de familiares, a la espera de que la tormenta pasé lo antes posible y volver a empezar desde cero en esta tierra oriental.
Yovanny Mogollón, uno de los refugiados en Monagas agradece el buen corazón de los orientales y asegura que en momentos difíciles el venezolano se crece y demuestra que las personas de buen corazón son más.
En cuanto al apoyo gubernamental, la Gobernación de Monagas activó a principios de julio una red de apoyo solidario para atender a 184 familias trasladadas a la entidad tras el sismo del 24 de junio, dentro de la red se coordina planes de atención integral y ayuda humanitaria para familias damnificadas por los sismos recientes.
Por su parte, la Alcaldía de Maturín mantiene un plan de asistencia enviando enseres, alimentos y ayuda humanitaria para respaldar a las familias damnificadas por los sismos recientes en el centro del país.

Amor monaguense
El psicólogo clínico Trino Gascón, dice que aunque no hay consuelo para estas familias afectadas, el amor del monaguense, se ha convertido en un alivio y que forma parte de las curas del alma.
Aunque se observó a monaguenses llevar una harina a los centros de acopios, un botellón de agua o ropa usada, fue y es el cariño la mejor donación para los afectados. Insta a regalar amor, abrazos y entender "Dios te está utilizando como instrumento divino".


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