Angélica Olivero: el periodista no puede dejarse dominar por el sentimentalismo

María Angélica Olivero Mesa, mejor conocida como Angélica Olivero, es una de esas periodistas que no teme profundizar en cada historia ni ir más allá de la noticia superficial. Su voz firme y su estilo directo la han convertido en una referencia dentro del periodismo, siendo considerada por muchos como parte de una generación de oro de comunicadores.
Franca, sin rodeos y comprometida con la verdad, Olivero define su ejercicio profesional como una labor de honestidad con los hechos. “Hay que escribir lo que pasó. Lo que haya pasado no es nuestro problema; mi problema es contar lo que pasó”, afirma convencida.
Con 48 años de ejercicio periodístico y varios libros publicados, en los que destaca como escritora e investigadora, asegura que la curiosidad ha sido una constante en su vida. Esa inquietud la llevó a dedicar dos décadas de investigación para materializar una de sus obras más significativas: un libro dedicado a la radio, medio de comunicación en el que inició su carrera antes de obtener el título de periodista otorgado por la Universidad Central de Venezuela (UCV).
“Trabajaba en Radio Impacto. Allí conocí a grandes de la locución que complementaban lo que aprendía en las aulas. Antes me llamaban la atención por buena, no por mala”, comenta entre risas al recordar sus inicios.
La comunicadora relata que su pasión por las letras comenzó desde muy pequeña. “A los seis años ya leía, escribía y redactaba cuentos con los que gané premios en el colegio San José de Tarbes, en Caracas. También aprendí a usar la máquina de escribir a corta edad; quizás de allí nace mi inspiración por el periodismo”, recuerda.
Desafíos de la profesión
A juicio de Olivero, el periodismo actual enfrenta importantes desafíos que deben ser abordados por las nuevas generaciones. El primero de ellos es el dominio del idioma.
“Hoy se escribe de una forma más moderna, pero debe ser entendible para todo el público. Mucha de la ortografía ha cambiado, pero también muchas colegas no se han preocupado por actualizarse”, señala.

Asimismo, considera que las redes sociales representan otro gran reto para los profesionales de la comunicación, quienes deben trabajar para fortalecer la credibilidad de sus contenidos y convertirse en referencias informativas para la audiencia.
Respetar el trabajo de otros colegas y evitar emitir opiniones dentro de los contenidos informativos también forman parte de las exigencias que, según Olivero, deben caracterizar el ejercicio periodístico.
La importancia de la objetividad
Uno de los aspectos en los que más énfasis hace la experimentada periodista es en la necesidad de mantener la objetividad durante la cobertura de los acontecimientos.
“El periodista no puede dejarse dominar por el sentimentalismo. Es diferente cuando se asume un caso y se le da seguimiento hasta el final. Una cosa es abordarlo para lograr una solución o un buen desenlace y otra muy distinta es asumirlo desde los sentimientos. No podemos dejar que el sentimiento nos arrope para narrar o escribir una noticia”, sostiene.
Para Olivero, todavía es posible ejercer un periodismo de calidad, siempre que prevalezcan la verdad, la investigación y la participación de los protagonistas de cada historia. “Por ejemplo, el periodista no puede ser amigo del político ni de otros factores de poder porque después quieren manejarte a su conveniencia. Somos periodistas y nuestra tarea es informar”, enfatiza.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Respaldada por una amplia trayectoria profesional, Angélica Olivero recomienda a quienes se inician en el mundo de la comunicación desarrollar hábitos permanentes de lectura e investigación, además de fortalecer el manejo del idioma.
“Hay que aprender a escribir, leer, investigar y dominar nuestra lengua. Esa es una de las principales herramientas de todo periodista”, concluye.

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