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Julián Álvarez y el arte de aparecer cuando un Mundial se define

Argentina y Suiza empatan 1-1 en los cuartos de final del Mundial 2026. Los penales parecen inevitables. Lionel Scaloni ya había tomado una decisión. Flaco López iba a ingresar por Julián Álvarez y el delantero cordobés incluso ya estaba al tanto del cambio.

Sin embargo, un problema físico de Leandro Paredes obligó al entrenador a modificar los planes sobre la

El fútbol, una vez más, le tenía preparada una escena perfecta. Lionel Messi sacó un remate que Gregor Kobel logró contener a medias. El rebote cayó en los pies de Flaco López, que controló con inteligencia y descargó hacia la derecha. Allí apareció Julián Álvarez. Sin detenerse a pensar, acomodó el cuerpo y sacó un derechazo potente, cruzado e imposible para el arquero suizo. Gol no, ¡golazo!

¡Para cerrar el estadio! Julián Álvarez y un golazo descomunal para el 2-1Kansas City explotó, también Argentina y en otras partes del mundo como Bangladesh, donde aman a la Albiceleste. La selección de Scaloni pasó del miedo a los penales a quedar a un paso de las semifinales. Minutos después, Lautaro Martínez sentenció el 3-1 definitivo, pero el momento que cambió la historia del partido había llevado la firma de la Araña.

No fue una casualidad. Fue otra confirmación. Porque si hay un futbolista argentino que parece entender mejor que nadie cuándo debe aparecer en una Copa del Mundo, después de Don Lionel Messi, ese es Julián Álvarez.

El hombre de las noches grandes

Desde que debutó en Qatar 2022, el delantero nacido en Calchín convirtió cinco goles en Mundiales. Lo llamativo no es únicamente la cantidad. Es el contexto.

Cuatro de esos cinco tantos llegaron en partidos de eliminación directa. Solamente uno fue en la fase de grupos, frente a Polonia. El resto apareció cuando ya no existía margen de error.

Mientras otros delanteros construyen sus estadísticas durante la primera ronda, Julián parece reservar sus mejores actuaciones para los cruces que definen campeonatos. Su ADN competitivo encuentra el escenario ideal cuando la presión aumenta.

Qatar 2022: el nacimiento de un protagonista

Con apenas 22 años, Julián llegó a Qatar como una alternativa ofensiva detrás de Lautaro Martínez. Ingresó desde el banco frente a Arabia Saudita y México, pero el cuerpo técnico encontró rápidamente algo distinto en su movilidad, su agresividad para presionar y su capacidad para atacar los espacios.

La oportunidad definitiva llegó ante Polonia. Ese día marcó su primer gol en una Copa del Mundo con una brillante definición tras una asistencia de Enzo Fernández y nunca más salió del equipo titular.

A partir de allí comenzó una historia inolvidable. En los octavos de final convirtió frente a Australia después de una presión asfixiante sobre el arquero rival, una jugada que representó a la perfección la identidad que Scaloni buscaba para su equipo.

En semifinales firmó una actuación histórica contra Croacia. Primero recorrió más de medio campo en una corrida memorable que terminó con el 2-0 y uno de los goles más icónicos del torneo. Luego apareció nuevamente en el área para empujar el centro de Lionel Messi y sellar el 3-0 que clasificó a Argentina a la final.

Cuatro goles, tres partidos consecutivos marcando. Un Mundial que terminó consagrándolo como uno de los delanteros más determinantes del planeta.

Un Mundial 2026 mucho más complejo

La historia en Estados Unidos, México y Canadá fue completamente distinta. Julián llegó con molestias físicas en uno de sus tobillos y con un mercado de pases que ocupaba buena parte de los titulares.

Mientras el Atlético de Madrid intentaba retenerlo, Real Madrid y Barcelona aparecían como dos gigantes interesados en incorporarlo. El propio delantero reconoció durante el torneo que analizaba un cambio de aire.

Aun así, el ruido extradeportivo nunca alteró su compromiso con la Selección, pero Scaloni decidió apostar inicialmente por Lautaro Martínez como centrodelantero.

Julián comenzó el Mundial alternando titularidades y suplencias. En los dieciseisavos de final frente a Cabo Verde volvió a esperar su oportunidad desde el banco, pero cuando el torneo empezó a exigir otra clase de futbolistas, volvió a aparecer.

Ante Egipto protagonizó una acción decisiva en el tiempo suplementario al recuperar una pelota clave frente a Mohamed Salah, jugada que terminó derivando en el gol de Enzo Fernández para la clasificación. Y frente a Suiza recuperó la titularidad. Porque así es Julián, es algo más que goles y los grandes equipos de Europa lo saben.

 

Jhoan Gutierrez

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