16 de julio de 2017 | 6 Visitas hasta ahora...

La Constitución por la que no voté

Por: Daniela Guerra

MARACAIBO, VENEZUELA,21/03/2017
DANIELA GUERRA DIRECTORA DE LA COMISION PARA LOS DERECHOS HUMANOS DEL ZULIA EN ENTREVISTA PARA EL DIARIO LA VERDAD

Queremos ser tomados en cuenta, es todo.

En el año 1999 le preguntaron a los venezolanos, por primera vez, si querían transformar el Estado, si querían crear un nuevo ordenamiento jurídico que permitiera el funcionamiento efectivo de una democracia social y “participativa”. El resultado: menos de una quinta parte de los votantes decidió rechazar tan tentadora propuesta y una aplastante mayoría (81%) decidió enrumbar el camino prometido con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Días después, el presidente Chávez celebró la victoria: “El único dueño originario del poder soberano es el pueblo”; el pueblo fue consultado y este decidió aprobar la asamblea nacional constituyente.

Esa es la historia que me han contado, la que repitieron una y otra vez en gran parte de la propaganda estatal, a un punto en que hemos internalizado la carta magna de 1999.

Estas líneas no van dedicadas a la próxima “moribunda” Constitución, sino a la idea de que los venezolanos de hoy, y desde hace un tiempo atrás, queremos participar y elegir nuestro destino. Sorprendentemente, solo 45% de los electores participó en la asamblea nacional constituyente de la primera Constitución “participativa”.

Actualmente llama la atención que la mayoría de las víctimas en estos días de protestas, por no decir la totalidad, son muy jóvenes para haber participado en la elección de nuestra carta magna.

Entonces, ¿por qué nos arriesgamos?, ¿por qué decidimos tomar las calles sin retorno?, ¿por qué protestamos por cien días a pesar de que nos reprimen? No hay respuesta única. Lo cierto es que las manifestaciones se han convertido en la única vía para sentir que somos tomados en cuenta y aunque los resultados no siempre sean tangibles, el mayor impulso que existe para seguir marchando y defendiendo a capa y espada, con escudos de cartón, la Constitución –por la que no votamos– es la idea del país que aún no conocemos.


Loading...

Edición impresa

1-large

En Twitter...

Caricatura

CARICATURA - 17 JULIO (LUNES)